Un día X, en un mes Y de un año Z sentí frío. Sé que si hubiese mirado el termómetro, la temperatura sería tibia. Pero yo estaba helada. Me sentía como si una persona alcohólica estuviese bebiendo una Coca-cola con más hielo que refresco dentro de mi cuerpo. Y mi piel era el vidrio contra el que el hielo choca, el que tintinea y no permite que se desporrame el líquido. Una [puta] bebida que alguien no quiere, que odias cuando lo que deseas es un [puto] Martini. Pues así podría describirme. Llena de frío por dentro. Mucho frío. No había jerseys que lo eliminasen; parecía haberse instalado ahí para siempre. Se aferró a mí clavando las uñas en mis costillas, desgarrándome la piel desde el interior. Para los que no lo conocen, es similar al vacío. Te acercas al borde y sientes vértigo al mirar cómo es el interior.Si acercas la mano al pecho notas los latidos lentos, como si al corazón les costase bombear sangre. Temí haberme congelado.
Y todo sabe como un té frío servido en bolsita. Insípido.
¿Y si el frío se mantuviese?




4 comentarios:
Triste, pero encantador... yo tambien he sentido esa sensacion, por eso hoy al leer estas lineas recorde la razon por la que llego a mi aquel sentimiento, dificil de explicar...
Dicen que los mejores escritos son los que te hacen sentir esos momentos... y tu hoy me haz hecho sentir de nuevo.
Un beso.
me equivoco si esa sensación se debe a circunstacias sin solución?
Un beso y no mires la solución sino olvida el problema.
eso se cura con un abrazo :)
Totalmente de acuerdo con la chica de la sonrisa azul
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