Me aterra pensar que en algún momento estaré sola, sola, sola. Tengo miedo a fracasar, a equivocarme, a escoger caminos sin retorno, a elegir lo que no me conviene guiándome por un ebrio sexto sentido. Quizá nunca lo dé todo por eso, porque sé que tengo otras opciones, y que eso resta la posibilidad de acertar. ¡Joder! ¿Es verdad que cuanto más alto se apunta, más dolorosa es la caída? Pero, si esto fuera cierto, ¿qué es mejor (¿por qué siempre elijo lo que me compensa aparentemente más?): una vida llena de momentos mediocres, monótona y rutinaria, de susurros y doscientas cosas importantes que decir (que nunca se mencionaron, si quiera) o una puta montaña rusa, con enormes golpes y cicatrices, aunque también de quince minutos de fama, de momentos de placer impensados y alegría absoluta? Y digo alegría, no felicidad. [Felicidad: Estado de satisfacción y alegría de la persona que ha logrado sus deseos, le agrada lo que le rodea, etc.] Me paso veinticuatro horas al día, siete días a la semana, cincuenta y dos semanas al año dudando entre A y B, incluso entre miles de opciones más.
Lo que me asombra es por qué temo tanto equivocarme, si parece que es lo único que llevo hecho en años.
30 de julio de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)




5 comentarios:
Yo me considero una persona que le teme a muchas cosas y me he identificado mucho con esta entrada porque al igual que tu me he preguntado porque me da tanto pavor a equivocarme y he pensado que puede ser porque intento hacer lo que los creen que es lo correcto sin ponerme a pensar en lo que en verdad quiero. Ojala tu pronto encuentres la razon. Un Beso.
Bueno querida el que no arriesga no gana, si no te atreves no sabrás si te daba solo alegría o también felicidad!
Besitoos Vale!
la vida es un continuo camino con dos salidas...A o B.
No hay que tener miedo a la soledad, hay que vivir de modo adecuado para no acabar en ella
Buena entrada ;)
Saludos!!
Quien no arriesga nunca gana.
sin miedo y al toro, por los cuernos!
Publicar un comentario