Hoy tú eres el funambulista. Ah, orgulloso como siempre, no contento con brincar sobre un hilo de colores, poco más grueso que un cabello, bailas. Te vendas los ojos, y bailas.
A mí me encargas que anude la cuerda a las puntas de dos castillos enfrentados. Los señores se miran desde la ventana, discuten:
-Las tejas de mi castillo brillan más que los ladrillos rudos de tu casa. Y mira que lazo más hermoso. Está, con diferencia, mucho mejor anudado en mi tejado.
Y llego yo, y observo como te pavoneas. Me guiñas un ojo y dices:
-Nunca podrán superarme, muñeca.
En equilibrio, lo dudo, siendo sincera. Pero deshaciendo lazos no hay quién me venza.
-Agárrate, funambulista!- le advierto. Tampoco quiero que se transforme en un puzzle. No me gustan mucho.





8 comentarios:
a mí me gustan, pero no tengo paciencia ni espacio, tengo uno en casa que lo haré el verano que viene :))
muy chula la foto y el texto :) besos!!
A mi tampoco me gustan mucho, prefiero a los funambulistas =)
Un beso de piruleta equilibrada!
Odio como comparan esos señores.
Hay puzzles difíciles de rehacer :)
Muás!
que divertido ^^
Me gustaría algun día hacer volar contigo a mi patito de goma y también hacer malabares con todos a la vez, sería delirante ^^
A mí solo me gustan los puzzles hechos de palabras como las tuyas.
Saludos subterráneos.
Me gustan los funambulistas.
Me gusta este pedacito de mundo que has escrito. Muy curioso.
hasta luego, señorita Fluorescente :)
Me gusta la palabra. Siempre me gustó. Siempre la utilicé.
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