24 de octubre de 2009
Eléctrico.
Siento calambres, escalofríos, y en mi columna vertebral se forma una sinfonía sensorial que no debería desaparecer nunca. Tus dedos rozan mi cuello, y me estremezco suave, suave como un suspiro. Escribes un cuento en mi piel, borrándose las letras y perdurando el cosquilleo. Entrelazamos las piernas, y el edredón nórdico nos cubre como si fuese un iglú que no se derrite. No quisiera irme nunca de tu taller de escritura, ¿sabes? La mejor manera de contar una historia es de forma que el oyente la sienta. Yo siento. Ahora mismo soy una bolsa de Lacasitos en la que cada gragea es una sensación. Colores, texturas. Ah, qué bien escribes.
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11 comentarios:
Una caja de lacasitos, y un color distinto cada día.
Un muaks!
qué bonito!! joooooo una pena que no se escuche la canción, que me encanta!!!
un biquiño y muy feliz fin de semana :)))
Tanto sentimiento has dejado como el que sientes.
Me han entrado ganas de regalar Lacasitos y contar historias en la espalda de mi persona especial.
Un beso de piruleta de colores!
Seguro que tiene una bonita caligrafía, ¿verdad? A veces lamer letras es mejor que escribir caricias.
Saludos subterráneos.
Escribe a paraíso, o eso parece.
.un muáh de palabra acariciada :]
Qué linda la suavidad que te hace estremecer.
Me parece o todos lo blogs que visito hablan sobre eso??
Ayrton Vargas
posdata: Ne gusto mucho este post.
Si que me hiciste sentir:)
besitos^^
Los iglús que no se derriten son los mejores.
miau
de
sonrisa
Ah, qué bien escribes :)
Fantástica, Valeria, fantástica!
Precioso... Cuando vuelva a la normalidad, aviso y escribo algo decente...
Saludos de colores =)
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