Él iba a correr todos los días al parque de Marfil. Amy tropezó con él, y se quedó prendada. No dejó de mirarlo hasta que se alejó. Además de atractivo, estaba escuchando Fluorescent Adolescent.
Muy decidida, a la mañana siguiente rebuscó en la estantería de su habitación, y cogió La Ladrona de Libros, a pesar de que se lo sabía de memoria. Se pintó los labios de rojo fresa y encaminose hacia el jardín. Eligió el banco enfrente al cual se había cruzado, y fingió que leí. 'Sinceramente, odio leer en lugares públicos. Necesito mi cama y calcetines bonitos para sentirme a gusto.'
Siguió su rutina, varios días más de verano.
-Oh, vaya. Tú eres la chica con la que me choqué ayer, verdad? Lo siento mucho, preciosa.
-Sí, ahms, no pasa nada. .. Qué tal?- tartamudeó, con las mejillas tintadas.
-Bien, bien. Te gusta mucho leer en el parque, por lo veo !
-Por supuesto. Me en-can-ta.
21 de octubre de 2009
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7 comentarios:
Me suele pasar que cuando viajo al colegio saco un libro y trato de concentarme pero no puedo.
No es nada placentero leer en lugares públicos, y aborrezco cuando en la escuela tenemos que leer y algunos compañeros gritan, SON UNOS PUTOS DEMENTES.
Y qué bueno el final del relato.
jajajajaja! Mirala pueees! El amor la volvió una mentirosa!
Una buena excusa para reencontrárselo.
Muaks :)
Todo lo que se tiene que hacer por amor.
Ayrton Vargas
posdata: Volvere.
A mí me gusta leer en el parque. Sólo que le pongo un forro de papel de regalo al libro para que nadie vea lo que leo.
Seguramente no estaría prestando mucha atención al libro, ansiosa por el reencuentro.
un beso :)
Es que a las palabras les gusta cómo huelen los parques, así que se ponen contentas cuando las sacas a pasear por allí.
miau
de
ciruela
Adoro "La ladrona de libros", igual que Amy, aunque no debería fingir delante de nadie sus verdaderas aficiones =)
Un beso de piruleta fluorescente!
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