Él siempre preparaba el desayuno antes de irse. Un café, dos tostadas medianas con mermelada de frambuesa en el centro, como me gustaba a mí. Lo colocaba en una bandejita de madera clara a los pies de la cama. Y después, desaparecía.
Lo que más lamenté, sin dudarlo, todos los días que olía la bebida y el pan horneado, era no haberme despertado con antelación. Así podría reternerlo a base de besos, o intentarlo, por lo menos.





8 comentarios:
Quién sabe. Tal vez algún día vuelva con besos de mermelada.
¿qué sabe mejor, los besos demañana o la mermelada? Tal vez algún día podría haberse despertado con el olor a café, antes de que a él le diese tiempo a poner la mermelada en las tostadas.
Si todos los días preparaba las tostadas era porque todos los días volvía, y eso es bueno, no?
De todas formas, todo lo que sea a base de besos siempre es bueno :)
Mmm, mermelada...
Mmm, tanda de besos...
EL mejor desayuno.
Y si no lo pudiste retener siempre hay un mañana^^
Saludos,
SMILEY :D
Retener a base de besos a una persona que se va es muy difícil.
Saludos de colores =)
muchas gracias!
me encanta el tuyo!
si puedes pasate por otro blog que tengo en el que escribo, es mucho más nuevo y de momento solo tengo tres entradas, pero a ver que te parece :S jaj
te sigo tambien! :)
xx
vaya, pensaba que lo había puesto pero seme olvido! jajaj
passporttostrawberryfields.blogspot.com
:)
xx
Qué rico :D
Un texto muuuy sabroso ^^
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