12 de diciembre de 2009

Café y dos tostadas.




Él siempre preparaba el desayuno antes de irse. Un café, dos tostadas medianas con mermelada de frambuesa en el centro, como me gustaba a mí. Lo colocaba en una bandejita de madera clara a los pies de la cama. Y después, desaparecía.
Lo que más lamenté, sin dudarlo, todos los días que olía la bebida y el pan horneado, era no haberme despertado con antelación. Así podría reternerlo a base de besos, o intentarlo, por lo menos.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Quién sabe. Tal vez algún día vuelva con besos de mermelada.

Efe Nachtfalter dijo...

¿qué sabe mejor, los besos demañana o la mermelada? Tal vez algún día podría haberse despertado con el olor a café, antes de que a él le diese tiempo a poner la mermelada en las tostadas.

Luna Méndez dijo...

Si todos los días preparaba las tostadas era porque todos los días volvía, y eso es bueno, no?

De todas formas, todo lo que sea a base de besos siempre es bueno :)

Anónimo dijo...

Mmm, mermelada...
Mmm, tanda de besos...
EL mejor desayuno.
Y si no lo pudiste retener siempre hay un mañana^^
Saludos,
SMILEY :D

Diane Ross dijo...

Retener a base de besos a una persona que se va es muy difícil.

Saludos de colores =)

Lia dijo...

muchas gracias!
me encanta el tuyo!
si puedes pasate por otro blog que tengo en el que escribo, es mucho más nuevo y de momento solo tengo tres entradas, pero a ver que te parece :S jaj
te sigo tambien! :)
xx

Lia dijo...

vaya, pensaba que lo había puesto pero seme olvido! jajaj
passporttostrawberryfields.blogspot.com
:)
xx

La guardadora de oxígeno dijo...

Qué rico :D
Un texto muuuy sabroso ^^