20 de diciembre de 2009

¡Dime qué coño tienes! III


-Esto tendríamos que hablarlo con calma, no parados en medio de la calle, a punto de helarnos.
-No, no sé.-Amy se cruzó de brazos y le dio la espalda. Comenzaba a dudar de sus ideas.
-Ven, anda, no te pongas difícil, aún más difícil.-Él la abrazó por detrás y la empujó suavemente hacia el ascensor. Finalmente, ella se dejó vencer.
Pulsó el botón número cuatro y se acercó a Amy, debido al mínimo espacio que abarcaba el elevador. La notó temblorosa, no sabía si de rabia o tristeza, aunque también era valorable la confusión.
-Amy, princesa, yo no quería que las cosas llegasen a este extremo. No sabes cuantísimo te quiero, y lo que me duele verte sufrir a diario, como si fuese algo común, una taza con cereales para desayunar. No te lo mereces.-Todas sus palabras se susurraron al ritmo de unas caricias en su sonrosada y tierna mejilla.
Se le pasó por la cabeza, como una ráfaga de viento, el retomar su relación; volver a dormir hasta las doce del mediodía los domingos, y pasarse con ella todo el día en la cama: leyendo, hablando, follando, cantando, pensando, muchos gerundios más. Sería hermoso, aunque doliese y dañase a los buenos recuerdos.
Impulsivamente, la besó. Mientras sus labios se rozaban, se preparó mentalmente para recibir una bofetaba, pero le sorprendió (preocupantemente) que Amy le respondiese con excesiva pasión, como si lo necesitase. Cayó en sus brazos, y en un abrazo, le jadeó:
-No me dejes otra vez, por favor. Te necesito.
Él maldijo su poca resistencia, y abandonó todo aquello que había prometido no ser. Comenzó a desabrocharle la blusa, cuando el ascensor llegó al cuarto piso. ''Joder, qué oportuno''. La agarró de la mano, y tanteó las llaves, abriendo la puerta de casa en un segundo.
Llegaron al salón dejando un rastro de ropa. Él la quiso como nunca pensó que la pudo querer. Era tan pequeña e indefensa..

13 comentarios:

galmar dijo...

vaaaaaaaya!!! no esperaba esta continuación! un biquiño!! :))

Luna Méndez dijo...

No entiendo nada!!!!

Por favor, dame más datos, quiero más!!!!!

La niña de las palabras dulces dijo...

No puede hacer eso!
le va a hacer daño...
Te sigo, un beso :)

Diane Ross dijo...

No se que opinar. Porque muchas veces necesitas una pequeña mentira que te haga sentir querida. Aunque al final eso dolerá.

Que suerte tiene Amy, él la quieres ¿no?
No me entero de nada :S

Anónimo dijo...

Me parece que él es demasiado egoísta. Pobre Amy.

Lia dijo...

suele pasar, desgraciadamente...
me gusta tanto lo que escribes:)
xx

Anónimo dijo...

Que inesperado.
Ante todo, que Amy tenga cuidado, las rosas pueden pinchar.
Igualemente, precioso texto.
SMILEY :D

Anónimo dijo...

Premio para ti en mi blog!
Ah, se me olvidaba, cuando quieras vamos a pintar estrellas^^
SMILEY :D

Valeria Iglesias dijo...

OOOOOOOOOOH!
Pero... y ahora?! Ahora qué pasa?!
Madre mía!
Aunque Amy será feliz por unos instantes, no? :D

Fantástica, como siempre, Valeria(L)

Brais V. Besteiro dijo...

Dime que coño tienes, arrasa (L)

Valeria ♥

Luna Méndez dijo...

Jajajaja
gracias por la explicación, aunque mi "no entiendo nada" era simplemente una forma de decir que estaba flipando y que quería más..xD lo había entendido ;)

un besitoooo, publica pronto el capitulito 4!

Noviembre dijo...

¡Quéee chulo! Me quedo a leer todo lo anterior, que por lo que veo, de esto habrá más, mucho más...

Un placer conocerte!!

Alf. dijo...

Cuantos adolecentes! puaj!