Y claro, ahora estás enferma, y no encuentras los susurros de Facto Delafé. Si es que eres una despistada... A contraluz, mirando por la ventana. ¿Dónde has puesto la taza de té? Se va a enfriar y no valdrá para nada. Nunca has podido quitarte ese vicio de fumar, a pesar de que pareces una niña pequeña con la ropa de su madre. Te queda grande el tabaco, sobra. ¡Y no me haces casi ninguno, por no reconocer que tengo razón!27 de enero de 2010
Labios con sabor a jarabe.
Sentada en una esquina del sofá, que parece inmenso cuando te acercas a él. Con una taza de té verde mientras tus manos se enlazan a su alrededor. Creo que tienes una trenza [des]hecha sobre un hombro, pero el flequillo te cuelga delante de los ojos, y mechones sueltos juegan con el vapor de la bebida, así que no puedo asegurarlo. La boca en un mohín, frunciendo los labios sólo como tú sabes. No te gusta estar enferma, porque tu garganta se resiente al cantar. ¡Y vaya si eso te enfada! ¡Si te pasas el día cantando, princesa! Desde esa melodía hortera (que, aunque no quieras reconocerlo, no te sacas de la cabeza) a Fluorescent Adolescent. Pero te diré una cosa, a mí me enloquece cuando cantas El poder del Mar. ¡Te vuelves tan diminuta!
Y claro, ahora estás enferma, y no encuentras los susurros de Facto Delafé. Si es que eres una despistada... A contraluz, mirando por la ventana. ¿Dónde has puesto la taza de té? Se va a enfriar y no valdrá para nada. Nunca has podido quitarte ese vicio de fumar, a pesar de que pareces una niña pequeña con la ropa de su madre. Te queda grande el tabaco, sobra. ¡Y no me haces casi ninguno, por no reconocer que tengo razón!
Mira, si ahora te muerdo el labio inferior (que sé que te gusta, me he fijado), por muchos cigarillos que enciendas, te seguirá sabiendo a jarabe. ¡Ñam!
Y claro, ahora estás enferma, y no encuentras los susurros de Facto Delafé. Si es que eres una despistada... A contraluz, mirando por la ventana. ¿Dónde has puesto la taza de té? Se va a enfriar y no valdrá para nada. Nunca has podido quitarte ese vicio de fumar, a pesar de que pareces una niña pequeña con la ropa de su madre. Te queda grande el tabaco, sobra. ¡Y no me haces casi ninguno, por no reconocer que tengo razón!
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9 comentarios:
¡Qué bonita descripción!
Qué delicia Valee!
me ha gustado, pasaré más a menudo!
Sí que son diferentes nuestras Glorias. Bueno, al menos ya sabemos que la personalidad no tiene nada que ver con el nombre.
¿Te he repetido mil veces que tus palabras crean una adicción en mi?
Pues es hora de que lo sepas.
SMILEY :D
Es curioso como el tabaco, a pesar de ser repugnante, queda tan bien en los relatos (sobretodo si son en los labios de una chica)
Un beso:)
me chiflan tus textos. no me habia pasado nunca, pero me gusta tu blog! diferente a los demás y muy original.
sigue el mio si quieres!
xxxxx
www.emavecigrek.blogspot.com
EL tabaco, el jarabe... Increible
besos mentolados (o con sabor a jarabe, como tu los prefieras)
Ahora querría yo un par de besos de jarabe de la tos.
cof,cof!
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