3 de marzo de 2010

Una viajero de sonrisas baratas.

Podemos cerrar todas las puertas una y otra vez. Podemos impedir que nadie escape. ¿Tú crees que servirá de algo? Imagínate que somos globos; todos sabemos que si no los atas, se escapan. Pero, realmente, hay pocas cosas más bonitas que un globo en el cielo. ¿Para qué vamos a anudarlo en nuestra muñeca, pudiendo jugar y después, al tomar aliento, dejar que se vaya? Si ofreces libertad, no te escapas, no eres un fugitivo, lo sabes. Eres un viajero, con maletas ligeras y sonrisas baratas. Es más agradable así.
Así que no me digas que me quieres, no me mientas, que no quiero escaparme.

9 comentarios:

La niña de las palabras dulces dijo...

Mejor que no te lo diga, por si acaso...

Hollie A. Deschanel dijo...

Pues yo me iría volando. Total, no hay ataduras de ningún tipo que lo impida.

Beso :)

Lia dijo...

Me encantan estos textos breves que dicen tanto:)
gracias por pasar!
un beso!

Anónimo dijo...

¿Y por qué no os anudais y salís volando los dos juntos?

Ira. dijo...

así es mucho más agradable, desde luego :)
Me encantan este tipo de textos que dicen tanto con tan (relativamente) pocas palabras :D

Marta Simonet dijo...

Siempre queda una rendija bajo la puerta por la que se puede escapar el aroma. ¿Y qué quedará del momento si ya no huele a nada?


MUA

allí donde solíamos gritar dijo...

Da que pensar...

Mua

Norae Lebowski dijo...

Con lo que me gusta a mí decir te quiero... cuando es de verdad :)
¡A viajar se ha dicho!
Un beso.

Jimena del Solar dijo...

Vuela lejos lejos, pero eso sí no te olvides de meterlo en tu maleta ligera!
Me encanta Vale!
Besitoos!