16 de septiembre de 2009

Dejame brincar en tus labios.

Déjame brincar en tus labios. Saltarlos. Rodearlos. Esquivarlos y después atacarlos de nuevo. Quiero morderlos, dame permiso, si no no tiene gracia. Para desayunar, comer, también cenarlos, tus labios. En un principio eran rosas, pero después de tantos besos, se han desgastado, y ahora son de un rojo cansado, pero que no cansa. Saben a fresas, a caramelos de los que dan en las cabalgatas de Reyes, a mermelada, a chicles, a piel, a mi barra de labios.
Y yo quiero más. Cuando te veo, yo sigo queriendo más. Más. Y tú me lo permites, y es mejor. No quería ser violenta.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo solia decirle a uno de mis novios: Muerdeme el labio inferior :)

Un beso de chococrispiss :*

Luna Méndez dijo...

:):):):):):):):):)

qué guapo

Jimena del Solar dijo...

Esa dieta de los besos me encanta.
Un beso Vale!

Ignacio J. Rivas dijo...

Muy interesante tu blog y muy buen gusto musical! Saludos!

Brais V. Besteiro dijo...

Precioso ♥

Anónimo dijo...

Besos, besos y más besos. ¡No hay nada mejor! Bueno, tal vez los abrazos =)

Valeria Iglesias dijo...

Alimentarse de besos, qué dulce. Genial, igual que siempre Valeria Fluorescent!♥

Vanille Galaxy dijo...

Y que nunca se terminen los vesos. Muás!