21 de septiembre de 2009

Tic-tac.


Amy lo sigue esperando. Empezó, de pie en medio de la calle, con los pies en puntillas, intentando encontrarlo entre la multitud. El tiempo pasaba, y aunque la esperanza se roía a si misma a pasos agigantados, prefería no moverse, ya que los sentimientos podrían romper el corazón, como una bolsa llena de canicas, y esparcirse por todas partes, obligándola a no parar de llorar. Y desde entonces, va con cuidadito, con mucha delicadeza, respira suave, apenas habla, porque sabe que no quiere pasarse el resto de vida intentando juntar sus sentimientos otra vez, como si de un puzzle de cinco mil piezas se tratase. No, no. Despacio, calma. Tic-tac, tic-tac. Puede que vuelva algún día, de ilusiones también se vive.
Un puzzle entre dos es más ameno.

6 comentarios:

Efe Nachtfalter dijo...

Los puzzles deberían ser exclusivos para dos. Y hacerlos muy despacito asegura el mejor estado de las ilusiones :]

Un beso despacito.

galmar dijo...

ay! que el reloj no marque las horas!! como decía un alumno mío, necesito días de 36 horas!! :) feliz semana!! besos :D

Luna Méndez dijo...

OH! qué bonito..y qué triste!

esperemos que acabe llegando y que no haga falta ni hacer el puzzle!

:)

Vanille Galaxy dijo...

Lo malo es que uno de los dos pierda piezas ;) Muás!

Brais V. Besteiro dijo...

De dos todo es más fácil :]

Maggie Holland dijo...

¿Sabes una cosa? Yo también soy de las que respiran suave mientras espera. Y tienes muchísima razón: de ilusiones también se vive :)

¡Me encantan tus textos!
Si no te importa te agrego al tuenti :)

Un beso enorme :D